jueves, 26 de mayo de 2011

Swingers por primera vez

Todos hemos tenido una primera vez para acudir a un club de intercambios. Y creo que a todos nos ha producido una fuerte impresión, ya fuese positiva o negativa. Seguro que no ha sido la mejor de las experiencias swinger, pero es difícil que la hayamos olvidado. La oscuridad, el roce los cuerpos, las miradas de deseo, el sexo intenso o desmadejado, el exhibicionismo, el hedonismo... Todo eso estalla en la retina, y quizás en la conciencia, esa primera noche. En mi caso, fue hace ya muchos años en un local de Barcelona (el 69, o 6y9), que creo que aun sigue abierto aunque en una dirección diferente. Fui con cierta regularidad durante un tiempo, pero aquella primera vez fue como si hubiese entrado en un parque temático del sexo, como un disneyland para adultos. Y, como es lógico, las ganas de jugar se dispararon de inmediato. Esa sensación, por desgracia, va desapareciendo con el tiempo, pero es hermoso recordarla de vez en cuando.

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